¡Feliz y romántica semana!
Carta de John a Savanah.
Querido John.
Primera Cadena de Libros de Septiembre =)Cada año, la noche de San Marcos, Blue Sargent acompaña a su madre al camino de los espíritus para ver a los que morirán en los siguientes doce meses. Sin embargo, este año es distinto: Blue, la única de su familia que no tiene facultades adivinatorias, ha visto a uno de estos espíritus, y eso solo puede significar que es su amor verdadero o que lo va a matar.
Él se llama Gansey y es el estudiante más rico del colegio privado más elitista de la zona, la Academia Aglionby, cuyo emblema es un cuervo que todos los estudiantes llevan bordado en el jersey. Junto a Adam, un estudiante brillante, celoso del poder económico de sus compañeros; Ronan, un chico con problemas emocionales desde la muerte de su padre, y Noah, el observador taciturno que apenas habla, forman los chicos del cuervo, y están empeñados en descubrir la ubicación de la tumba del último rey galés, Glendower, el Rey Cuervo.
Blue sabe que debe mantenerse alejada de ellos, porque los chicos del cuervo siempre traen problemas. Aunque nunca podría imaginarse el siniestro y oscuro mundo que los rodea, donde la magia dejará de ser un juego para convertirse en una amenaza mortal.
En opinión de Gansey, la clave estaba en creer que todo aquello existía; que aquellas cosas formaban parte de algo mayor. Algunos secretos solo se mostraban ante quienes demostraban merecerlo.
Blue reconoció en ellas la extraña felicidad que procedía de amar algo sin saber por qué, una felicidad tan grande que incluso se confundía con la tristeza. Era lo que ella misma sentía al ver las estrellas.
Y así, de pronto, lo encontró más próximo que nunca al Gansey que había visto en la iglesia, y comprobó que no podía seguir mirándolo.

Hojas de romero || Miriam MarreroLas hojas de romero se escogen con la tesitura propia de hechicera para "dar magia" que alegre y conforte todos los sentidos, dos tazas como medida mínima para un cuerpo necesitado de su milagroso hacer, la almendra -que compite en aroma con el romerose agrega en forma de una taza de tibio aceite, la sal marina se equilibra por cucharadas y son tres las requeridas, ñádasele a esto la mirada, única de cada mujer, que encierra el petitorio a cumplir por el ancestral baño. Una tina no podría faltar, ni ducha ni jofaina harían la labor, la ceremonia de hundirse lentamente en la tina forma parte inseparable del ritual, saborear el vaporoso aroma que limpia lentamente los recuerdos y energiza el espíritu, he ahí la magia, delicados dedos que se entremezclan con las flotantes hojas de romero en un íntimo abrazo...
Algunas veces no hay mejor compañía que la soledad. Ella es siempre una fiel compañera, nos ayuda a pensar y a mirarnos de frente. Es un buen ingrediente en la vida.