La Tierra de las Puertas. Volumen II || Alma Labiur
Autopublicación || Febrero 2020164 páginas || Papel y ebook
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Tras escuchar el relato sobre lo ocurrido en la Tierra de las Puertas en el volumen anterior, en esta entrega continuaremos la aventura con dos nuevas guardianas: Dársun y Yanúr. Ahora ellas custodiarán el libro azul, y juntas deberán hacer frente al mal creciente que destruye la Tierra de las Puertas.
«Todo comenzó hace tiempo, cuando abriste el libro azul por primera vez. Disfrutaste de la Tierra de las Puertas, de su magia, de su encanto, de sus habitantes… Pero los dos sabíamos que siempre hay un pero. Ya lo conoces, y si no es así, el seguro que a ti si. ¿No lo ves? Sentado en lo alto de su oscura torre, rodeado de huestes mezquinas y leales a la oscuridad. ¿Sigues sin recordarlo? Deberías. Recuerdas a Ándra, a Sáde, Arnowa, Yánsy,… y haces bien, pues sin ellos, el libro no podría seguir mostrando sus páginas. Se sacrificaron para evitar el final definitivo, para dar una oportunidad a los que llegarían después. Gea si los recuerda, como a todos los seres de luz, con amor y cariño.Sin embargo, él sigue ahí sentado, mirándote. Sonríe con complicidad por que se cree invencible, y pronto lo conocerás…»
«EL DESTINO NO LO ELEGIMOS NOSOTROS, ES ÉL QUIEN NOS MUESTRA LOS PASOS A SEGUIR»
«Todo comenzó hace tiempo, cuando abriste el libro azul por primera vez. Disfrutaste de la Tierra de las Puertas, de su magia, de su encanto, de sus habitantes… Pero los dos sabíamos que siempre hay un pero. Ya lo conoces, y si no es así, el seguro que a ti si. ¿No lo ves? Sentado en lo alto de su oscura torre, rodeado de huestes mezquinas y leales a la oscuridad. ¿Sigues sin recordarlo? Deberías. Recuerdas a Ándra, a Sáde, Arnowa, Yánsy,… y haces bien, pues sin ellos, el libro no podría seguir mostrando sus páginas. Se sacrificaron para evitar el final definitivo, para dar una oportunidad a los que llegarían después. Gea si los recuerda, como a todos los seres de luz, con amor y cariño.Sin embargo, él sigue ahí sentado, mirándote. Sonríe con complicidad por que se cree invencible, y pronto lo conocerás…»
«EL DESTINO NO LO ELEGIMOS NOSOTROS, ES ÉL QUIEN NOS MUESTRA LOS PASOS A SEGUIR»












